Otra vez en los campos de crema.
Ayer fuí a la segunda versión del festival CreamFields, y me siento con el deber de hacer una critica. Para los que piensen que "Quien soy yo para tomarme el microfono", pueden o largarse o manifestarlo a continuación.
Hernán Cattaneo
Nunca había visto tocar a este dj argentino. Lo conocía gracias a la generosidad p2p, y había escuchado alguno tracks sueltos por ahí. Y siempreme desagradó. Demasiado progresivo y lento, me quedaba dormido. No se los demás volados, que se toman un acido y empiezan a ver hueás (sobre todo si los visuales son uns fractales; nada más original) pero yo necesito conocer la canción o al menos un poco de variedad en en la canción.
Paul Oakenfold
Ya no hace gracia ver a Oquenfol. Su música es casi sin sabor excepto por algunos remixes esporadicos. Lo único rescatable fueron los visuales, que algo de intención tenían.
Estoy seguro que Oakenfold, en su reiterada visita a Chile, está viviendo en Chicureo en una casa que se compró recientemente. Ahora, solo se demora 5 minutos en llegar a Stgo gracias a la autopista central.
Audio Bulleys
Tenía alta expectativa de estos tipos ingleses. Como tales, se podría esperar rigurosidad y mucho sonido electrónico, en cambio me encontré con un par de pendejos agrandados mezclando desde dos powerbooks, que cuando tiraban humo, lo único que se veía eran sus dos manzanas brillando. Cero manejo del climax, cero variación, cero continuidad en la mezclas. Me recordó a ratos Rock Hudson y su aparente precariedad o ignorancia técnica.
The Prodigy
Llegué atrasado a escuchar FireStarter. Y me encontré con una mezcla entre Sid Vicious y Axel Rose. Keith Flint, con un traje adidas a lo más punkie y un evidente paso del tiempo (y del carrete). Un baterista que estaba loco pero que te prendía en su entusiasmo, al igual que Flint. Y posteriormente aparece el negro MC con su estilo raggamufin con acento britanico cantanto The Santiago People. Stark no estuvo, pero yo titulo: Ahí quedó la cagá. Fat of the Land en su mayor expresión para terminar (obviamente) con SMACK MY BITCH UP.
Dato al margen; puta que había olor a ajo.
David Guetta
Cuando entré la primera carpa que había sonaba a "The world is mine" y dije, esta es la mía. Un petaco rubio con cara de piscologo del verbo divino mezclando todos los hits poperos que me gustan a mi. De la escuela de Antoine Clamaran, Bob Sinclair y Dimitri form Paris, hay que decirlo; era un cabrón francés. Por eso llegué tarde a prodigy.
No me encontré con nadie. Popopochi no llegó nunca, Javiera Stanke no entró. Ni Daniel Hansselman, ni Gonzalo Lay, ni Nati Gündermann, ni José Ignacio Stark, ni lluvia, ni cigarros, ni buenos visuales. Pero vale la pena cuando Creamfields se tranformán en Fields of Jericho de la mano de unos drogos ingleses.
Hernán Cattaneo
Nunca había visto tocar a este dj argentino. Lo conocía gracias a la generosidad p2p, y había escuchado alguno tracks sueltos por ahí. Y siempreme desagradó. Demasiado progresivo y lento, me quedaba dormido. No se los demás volados, que se toman un acido y empiezan a ver hueás (sobre todo si los visuales son uns fractales; nada más original) pero yo necesito conocer la canción o al menos un poco de variedad en en la canción.
Paul Oakenfold
Ya no hace gracia ver a Oquenfol. Su música es casi sin sabor excepto por algunos remixes esporadicos. Lo único rescatable fueron los visuales, que algo de intención tenían.
Estoy seguro que Oakenfold, en su reiterada visita a Chile, está viviendo en Chicureo en una casa que se compró recientemente. Ahora, solo se demora 5 minutos en llegar a Stgo gracias a la autopista central.
Audio Bulleys
Tenía alta expectativa de estos tipos ingleses. Como tales, se podría esperar rigurosidad y mucho sonido electrónico, en cambio me encontré con un par de pendejos agrandados mezclando desde dos powerbooks, que cuando tiraban humo, lo único que se veía eran sus dos manzanas brillando. Cero manejo del climax, cero variación, cero continuidad en la mezclas. Me recordó a ratos Rock Hudson y su aparente precariedad o ignorancia técnica.
The Prodigy
Llegué atrasado a escuchar FireStarter. Y me encontré con una mezcla entre Sid Vicious y Axel Rose. Keith Flint, con un traje adidas a lo más punkie y un evidente paso del tiempo (y del carrete). Un baterista que estaba loco pero que te prendía en su entusiasmo, al igual que Flint. Y posteriormente aparece el negro MC con su estilo raggamufin con acento britanico cantanto The Santiago People. Stark no estuvo, pero yo titulo: Ahí quedó la cagá. Fat of the Land en su mayor expresión para terminar (obviamente) con SMACK MY BITCH UP.
Dato al margen; puta que había olor a ajo.
David Guetta
Cuando entré la primera carpa que había sonaba a "The world is mine" y dije, esta es la mía. Un petaco rubio con cara de piscologo del verbo divino mezclando todos los hits poperos que me gustan a mi. De la escuela de Antoine Clamaran, Bob Sinclair y Dimitri form Paris, hay que decirlo; era un cabrón francés. Por eso llegué tarde a prodigy.
No me encontré con nadie. Popopochi no llegó nunca, Javiera Stanke no entró. Ni Daniel Hansselman, ni Gonzalo Lay, ni Nati Gündermann, ni José Ignacio Stark, ni lluvia, ni cigarros, ni buenos visuales. Pero vale la pena cuando Creamfields se tranformán en Fields of Jericho de la mano de unos drogos ingleses.

1 Comments:
bastante claridad en los detalles, tomando en cuenta las piscolas anteriores.
pd: para de succionarle el pene a los franchutes por favor.
Post a Comment
Subscribe to Post Comments [Atom]
<< Home